Durante mucho tiempo la manzana ha sido símbolo de muchas cosas que no tenían que ver necesariamente con la salud. Por ejemplo, en la Biblia se la ha relacionado con la tentación y con la fruta prohibida.
Asimismo, en la historia de la ciencia se la recuerda por haber colaborado en el descubrimiento de la gravedad. Sin embargo, la manzana posee un alto valor nutricional que debemos recordar.
La manzana es uno de las frutas que más ayudan a la prevención de las enfermedades. Por esto, se conoce el dicho de “una manzana al día del doctor te libraría”. La manzana, además de ser una de las frutas con menos aporte calórico, contiene una importante dosis de fibra soluble, vitamina E y C, y potasio. Estas características hacen de la manzana una fruta de alta acción depurativa y vigorizante.Por otro lado, la manzana también puede ayudar a combatir la flacidez y la celulitis, así como una de las enfermedades que más ataca a la población mundial: la obesidad.
Las características mencionadas en el párrafo anterior permite afirmar que la manzana es una fruta adecuada para prevenir este tipo de enfermedad. De igual manera, reduce el colesterol y mejora el sistema nervioso, reduce los problemas del hígado y mejora la digestión.
Finalmente, no debemos olvidar que las frutas deben ser siempre nuestra mejor opción para alimentarnos correctamente y así tener los nutrientes necesarios para poder combatir las enfermedades que se puedan presentar. La manzana en especial tiene excepcionales propiedades antioxidantes, incluso pueden prevenir la formación de cáncer en nuestro cuerpo. Es importante recordar que ningún complemento vitamínico artificial podrá superar la riqueza de nutrientes en una fruta.
Fuente de imagen: www.cuerpoyvida.com
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