La depilación es una de las prácticas más usuales entre nosotras, sin embargo con el paso del tiempo los métodos para realizar esta tarea han ido cambiando con el paso del tiempo.
Los avances tecnológicos han cambiado nuestra forma de vida en muchos aspectos y hoy en día la depilación también ha sufrido cambios.
Después de todos los métodos de depilación manual tenemos a nuestro alcance la depilación láser, lo que en otras palabras podemos denominar depilación electrónica. Al respecto podemos dejar en claro que, aunque sea uno de los métodos más efectivos, también tiene consecuencias post depilación que se deben tomar en cuenta. Continuar leyendo
La evolución de la especie humana ha traído consigo algunas ventajas. Una de ellas es la reducción drástica del vello corporal. Bien lejos estamos de nuestros antepasados de las cavernas que necesitaban toda esa masa capilar para protegerse del frío.
Sin embargo, las mujeres continuamos enfrentando a diario una batalla, casi perdida: la depilación.
Moda, higiene, estética, practicidad. Lo cierto es que las mujeres debemos depilarnos como parte de nuestro aseo regular y si queremos lucir atractivas para el sexo opuesto.
Para lograrlo, el género femenino se ha sumido en incontables y laberínticos procedimientos, algunos absolutamente inútiles y absurdos, y otros, más o menos eficientes.
Es preciso señalar que el pelo crece en tres etapas bien diferenciadas:
- Fase anágena: el 80% del vello corporal está en esta fase. Es el momento de crecimiento, la sucesiva queratinización de las células capilares darán origen a un nuevo pelo.
- Fase catágena: el 5% de nuestro vello atraviesa por esta fase. El proceso de crecimiento ha finalizado y el folículo piloso se atrofia.
- Fase telógena: de no mediar factores externos, aproximadamente un 15% del vello del cuerpo está en esta etapa. Es el momento de la caída para iniciar el proceso nuevamente. Continuar leyendo