Los mayas ya conocían las múltiples propiedades de lo que ellos llamaban “chocolatl”. Los españoles, tras la conquista, lo llevaron a Europa y cosechó adeptos por su sabor y exquisita textura. Desde hace algún tiempo, importantes estudios científicos han incorporado al chocolate entre los “imprescindibles” de la belleza para la mujer moderna.
El cacao, la valiosa semilla de la cual se extrae este delicioso manjar, es un importante proveedor de sustancias benéficas tanto para el estado físico como anímico, ya que además de ser una fuente de energía para el organismo y de antioxidantes celulares, que contribuyen a eliminar los temibles “radicales libres” autores en gran parte del envejecimiento cutáneo, también es un notable liberador de “endorfinas” que promueven una sensación de felicidad y bienestar incomparables.
Lamentablemente su altísimo valor calórico lo convierte casi en un alimento prohibido para quienes desean mantener su silueta, pero podemos aprovechar al máximo las propiedades rejuvenecedoras del chocolate sin ingerirlo. En la actualidad los más exclusivos centros de revitalización y spas del mundo incluyen a esta mágica delicia entre sus tratamientos de mayor vanguardia y mejores resultados. Continuar leyendo


