Si alguna vez comenzaste una dieta para adelgazar, es probable que integres el 97% de la población que fracasó en el intento. ¿Por qué? Sólo compraste productos diet o light, nada de azúcar, nada de harinas, nada de grasas, nada… de nada. Y sin embargo, los kilos siguen allí, cómodamente instalados y sin proyecto de desaparición, al menos en lo inmediato. ¿Qué hicimos mal?
Probablemente todo. Desde la elección de los alimentos, hasta la frecuencia de ingerirlos, o la rutina de gimnasio. Y no se trata de que alimentos y gimnasio no sean efectivos por sí mismos, sino que en ocasiones, los “ingredientes” adecuados, en mala combinación, dan resultados equivocados.
Desde BellaVlog queremos darte algunos consejos que pueden ayudarte en gran medida a encarar con mayor decisión, y mejores resultados, tu próxima dieta, en las puertas del Verano. Apunta con atención y regresa para contarnos que finalmente pudiste lucir tu figura en la playa:
Visita a tu médico. Inevitable. Comunícale tu intención de iniciar un plan alimentario para bajar de peso y pídele que realice un control detallado de tus parámetros vitales: presión arterial, nivel de glucosa (glucometría), estado cardíaco (electrocardiograma), osteoporosis (densitometría ósea), y todos aquellos estudios que sean necesarios para establecer si estás en condiciones de someterte a un régimen de adelgazamiento. Ignorar este paso es el primer indicador de que tu proyecto podría fracasar.
Come mucho. Te preguntarás ¿comer mucho para bajar de peso? Sí. El secreto no está en cuánto comas, sino en “qué” comas. Comienza a reducir paulatinamente las cantidades de grasas y a reemplazarlas por alimentos más saludables: frutas, verduras, cereales. Se puede comer mucho y rico, sin necesidad de sacrificios ni privaciones. Está comprobado que privarte de un helado por ejemplo, produce en el organismo un efecto de “estrés” que fija las grasas existentes. Permítete algunas “transgresiones” ocasionales, te ayudarán a sobrellevar el cambio de tu alimentación sin traumas.
Los milagros no existen, al menos en materia de adelgazamiento. Si quieres bajar 10 kilos para lucir delgada en la fiesta que tendrás en dos semanas, olvídalo ya. Eso no sólo es imposible, sino que además es perjudicial para la salud. Más tarde o más temprano tu cuerpo mostrará la consecuencias. Tómalo con calma, no estés pendiente de la balanza, acepta que los resultados demandarán tiempo y paciencia.
Camina, camina, camina. ¿No te gusta ir al gimnasio? ¿Odias las rutinas de ejercicios? ¿No tienes tiempo? No es necesario pasar largas horas en una cinta de caminar, o levantando pesas al ritmo de la música. Con caminar media hora por día, será más que suficiente para que tu metabolismo se acelere y el cuerpo “aprenda” a quemar las grasas más rápidamente. Mientras realizas tus tareas habituales, cuando vas al banco, o de compras, camina en lugar de tomar un taxi, sube por las escalares en lugar de hacerlo por el ascensor, ve caminando a buscar tus niños a la escuela. Caminar a buen ritmo, con calzado cómodo y respirando relajadamente es el mejor ejercicio.
Las comparaciones son odiosas. Siempre. Si tu vecina bajó 5 kilos en 10 minutos (una exageración metafórica), ¡felicidades por ella!. NO pretendas hacer lo mismo. Lo que para algunas mujeres funciona, en otras puede producir los efectos contrarios. No bases tus deseos de adelgazar en los ejemplos cercanos. Concéntrate en lo que tú quieres lograr, sin referentes ni modelos a seguir, tu salud lo agradecerá.