Cada día asistimos a nuevos y sorprendentes nichos comerciales que la moda pone a disposición de las mujeres de todo el mundo. ¿Qué se usará la próxima temporada? ¿Cuál es el color de moda? ¿Qué accesorio es “obligatorio” llevar? ¿Qué no debe faltar en mi guardarropa? Las respuestas a todas estas cuestiones generan más y mejores negocios en manos de aquellos visionarios con talento para hallar vetas comerciales donde nadie las imaginaba.
Uno de estos visionarios de la moda son los denominados “coolhunters”, un anglicismo formado por las palabras “cool” (de moda, original) y “hunter” (cazador). Podríamos llamalos simplemente “cazadores de tendencias” pues básicamente en ello consiste su trabajo. Ya existen por miles y se encuentran principalmente en las grandes urbes como Londres, París, Buenos Aires, Nueva York o Tokyo. ¿Qué hacen exactamente?
Un coolhunter no descansa, camina sin cesar, mira todos los escaparates posibles, asiste a cuanto desfile de modas se presenta, se sumerge en el desconocido mundo del “under” en cada ciudad, se aleja de los circuitos comerciales, asiste a happenings artísticos, a exposiciones, a presentaciones de diseñadores desconocidos, husmea en talleres textiles, entrevista a los grandes referentes de la moda, conversa con jóvenes transgresores de la moda, conoce al dedillo la industria, en definitiva, un curioso por naturaleza capaz de descubrir el diamante dentro del carbón.
¿Para qué sirve su trabajo? Fundamentalmente brinda información a las empresas creadoras de moda antes del lanzamiento de cada colección. El coolhunter, si es bueno, posee valiosos datos que cualquier diseñador o manufacturador textil paga muy bien. Los colores que el público consumidor de moda desea ver esta temporada, la estética del calzado, los largos de las faldas, qué se lleva y qué no se lleva, es información relevada por un coolhunter profesional y como tal es muy cotizado.
También son capaces de descubrir a talentosos diseñadores que no han logrado imponerse en el competitivo mundo de la moda comercial y de la mano de un coolhunter pueden pasar a ser diseñadores “fetiche” de alguna estrella del espectáculo, por ejemplo, o invitado a una exclusiva presentación de moda, o a vender sus creaciones en importantes tiendas. Y todo gracias al ojo crítico y visionario comercial de un coolhunter.
En Bellavlog te contamos a qué se dedican estos originales personajes. Un trabajo donde la curiosidad y la visión son dos cualidades que no pueden obviarse.


